St. Valentine’s Day popcorn

Popcorn is one of my favourite snacks. My dad taught me how to make them on the stovetop, and it has always been the snack we ate for a tv night. I like to prepare them with salt, then I add chamoy (spicy fruit sauce), hot sauce, and with lime, for sure. This St. Valentine’s snack main ingredient is popcorn. It’s perfect, salty and sweet. My husband loves sweet and salty snacks, and I think this was a great idea to please our taste buds. It’s very easy to make, and it looks super cute!

How to make Valentine’s popcorn
Ingredients:
1/2c corn for popping
1 bar of white chocolate
1 10oz bag of Valentine’s M&Ms chocolate
Sprinkles (I used silver & colorful ones)

Procedure:
Pop your corn! Heat up a tablespoon of cooking oil in your pot. Add the corn, and some salt. Cover it. Grab a pair of cooking mittens, and shake the pot every 30sec for 5sec once the corn starts popping. The popcorn will be ready when the popping starts slowing down, maybe 4sec in between pops is a good time to stop. Add immediately to a bowl and let popcorn cool. Once it’s cool, get rid of any un-popped kernels. If you prefer, you can also use a bag or two of microwave popcorn.
Melt the chocolate in a microwave safe bowl in 30sec intervals. If you prefer, use a double-boiler system to melt it. The cholate pieces I used were done in 30sec, since they were a truffle type of chocolate.
Mix all the ingredients in a bowl, and then add half the melted chocolate, and mix well. It’s easier if you use two spatulas. Line a baking sheet with parchment paper, and spread the mix. Drizzle the rest of the chocolate and let it cool. You could also pop it in the fridge.

The cool part about this snack is that you can add as you please! Some great ingredient ideas to add or replace are corn Chex, Cheerios, small pretzels, cinnamon chewy candy, and more!

Don’t let the name make you think that this snack is exclusive for St. Valentine’s Day. Change the colors, and celebrate any special occasion. I hope you make it!

 Michelle| con limón, please

Quédate en casa en San Valentín

El día de San Valentín, o día del Amor y la Amistad como lo llamamos en México, ya viene, pero aún todos nos debemos quedar en casa. Mi esposo y yo hemos estado intentando dejar tiempo para nosotros. Ser padres puede llegar a ser muy cansado, ¿cierto? Sin embargo, creo que los padres tienen que pasar tiempo solos juntos, también. La pandemia no lo hace fácil, ¡así que aquí te presento una idea para quedarte en casa a salvo con una cita de San Valentín!

Nuestro bebé duerme en nuestro cuarto, y es difícil ver algo en la tele cuando está dormido sin molestarlo. Hemos estado usando la laptop para ver algo en las noches. En lugar de sentarnos en el sillón con la laptop en un banquito, pensé que sería una buena idea arreglar un pequeño espacio romántico para mi esposo y yo. Si tu ser especial sale ese día podrias sorprenderlo. Tal vez pídele que tome un baño para que puedas arreglar todo.

¡Encuentra un lugar y hazlo ver lindo! Agregué todos los cojines que encontré, una linda cobija, y un pequeño pizarrón con un mensaje. También hice a mano una pequeña guirnalda de pompones de estambre. Mi esposo es amante de los snacks dulces con salado, así que hice palomitas de San Valentín, pretzels cubiertos de chocolate amargo, y también agregué un tazón con Doritos con salsa picante y limón. También había palomitas simples con sal, pero nos las comimos antes de que tomara las fotos. Saca una botella de vino, o prepara té o chocolate calientito.

Fue la primera vez que prepare estas palomitas de San Valentín. Son perfectas. Son la combinacion exacta de dulce con salado. Espero que las prepares!


Usualmente nos gusta salir a cenar comida de la India del Sur a nuestro restaurante favorito en el día del Amor y la Amistad. Tal vez este año ordenaremos a domicilio, pero de seguro vamos a disfrutar una noche de película en el piso de nuestra sala a salvo en casa.

¡Feliz Día de San Valentín!

 Michelle | con limón, please


Stay at home date for Valentine’s

Valentine’s Day is coming, and yet we all get to stay at home. My husband and I have been trying harder to leave time for ourselves. Parenthood can sometimes be tiring, right? However, I think parents have to spend time alone together, too. The pandemic doesn’t make it any easier, so here’s an idea for a safe stay at home Valentine’s date!

Our baby is staying in our room, so it’s hard to watch something when he’s asleep without bothering him. We’ve been using the laptop to watch something at night. Rather than just sitting on the couch with the laptop on a stool, I thought it’d be a good idea to do a little romantic set up for my husband and I. If your special someone gets to leave the house, you can surprise them. Maybe ask them to take a shower while you put everything together.

Find a spot and make it look cute! I added all the cushions I found, a cute blanket, and a chalkboard sign. I also handmade those pom-poms. My husband loves sweet and salty snacks, so I made Valentine’s popcorn, dark chocolate covered pretzels, and I also added a bowl with Doritos with hot sauce and lime. There was some plain popcorn, too, but we ate it before we took the pictures. Get a bottle of wine, or maybe some hot tea or chocolate.

It was my first time making St. Valentine’s popcorn, and I loved it. It was more than perfect. The right amount of salty and sweet.

We usually like to go out to eat some South Indian food to our favorite restaurant for Valentine’s day. Maybe this year we will order takeaway, but for sure we will enjoy a movie night on our living room floor, safe at home.

Happy Valentine’s Day!

Michelle | con limón, please


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An Easy Valentine’s Day Love Basket with Items Found at Target by Heather

How To – Valentine’s Day Craft: Making a Love Tree by Amy

Heart Day by Anne

How To Create A Romantic Backyard Picnic for Valentine’s Day by Krystalyn

Sopa de Lentejas mexicana estilo Sonora

Me acuerdo cuando era chica, y bueno, toda mi vida comiendo sopa de lentejas ya sea en mi casa en Hermosillo, o en casa de mis abuelas. Era una sopa muy simple, pero súper deliciosa y reconfortante. Siempre la comíamos al mediodía, no importaba si era un día caluroso de verano. Una tortilla de maíz recién hecha en forma de burrito con mantequilla en una mano, y una cuchara llena de sopa en la otra. A veces con algo de queso fresco, y una vez que ya eras más grande, le agregabas unos chiltepines.

Cuando me mudé a Chicago comencé a extrañar los sabores de mi tierra. Un día le llamé a mi mamá, y le pedí la receta de las lentejas. Mi mamá nunca te dice cantidades. Ella te dice “agrega un poco de esto, algo de lo otro, un poquito de aquello”, y así sucesivamente. Así que, cada vez que hacía esta sopa, igual le agregaba algo de esto, algo de aquello, y no tenia cantidades anotadas para compartir la receta.

Esta es la nota que hice hace 4 años cuando estaba hablando por teléfono con mi mamá. Las líneas significan que esos ingredientes van juntos. Los ingredientes están en el orden que deben de ser agregados. Así, sin cantidades ni tiempos de cocción.

Lo que me gusta de esta sopa es que está llena de proteína y hierro, y es versátil. Puedes agregar tocino friéndolo primero, o jamón después de agregar el caldo si quieres agregar aun más proteína, o variedad en el sabor. Pero bueno, ¡finalmente he llegado a tener medidas para que tú pruebes mi sopa de lentejas sonorense!

Ingredientes:

1 1/2t lentejas
1/4 cebolla amarilla o blanca
2 dientes de ajo
1 o 2 tomates (alrededor de 1/2t)
1 chile serrano or jalapeño

2cda aceite de cocina
4t caldo de pollo (o 4t de agua y consomé de tu preferencia, ya sea de res o de verduras)
Sal y pimienta al gusto

*Alrededor de 2t de agua hirviendo para remojar las lentejas

El primer paso es agregar agua hirviendo a las lentejas. Déjalas remojando mientras preparas los demás ingredientes. Pica la cebolla y el ajo finamente. A mí me gusta usar una prensa para ajos. Pica el tomate. Quita las semillas al chile y pícalo finamente. Deja las semillas si te gusta la comida picante; no le pongas chile si no te gusta lo picante.

Una vez que tengas todos los ingredientes listos, toma tu olla para sopas, y ponla en la estufa a fuego alto. Agrega el aceite de cocina; yo usé aceite de oliva. Después, agrega el ajo y la cebolla, y cocina a fuego medio hasta que suelten aroma. Después agrega el tomate, y espera a que suelte su jugo. Agrega el chile serrano o jalapeño.

Escurre las lentejas, y agrégalas a tu olla. Si estás usando consomé en polvo, ahora es el momento de agregarlo. Cocina por dos minutos moviendo esporádicamente. Agrega el caldo de pollo, revuelve, y deja que hierva. Cubre tu olla, y deja cocinar a fuego bajo por 15min. Agrega sal y pimienta al gusto.

Sirve tu sopa, y agrega queso fresco y tus chiltepines. ¡No te olvides de tu burrito de tortilla de maíz calientita con mantequilla!

¡Buen provecho!

 Michelle | con limón, please.

Mexican Lentil Soup Sonoran style

Growing up, I remember eating lentil soup either at home in Hermosillo, or at my grandmas’ house. It was a pretty simple soup, but super tasty and heartwarming. We’d always have it at noon, and it didn’t matter if it was a hot summer day. A warm freshly made corn tortilla with a spread of butter wrapped like a burrito in one hand, and a spoon full of soup in the other. Sometimes with some queso fresco, and once you were old enough, you’d add chiltepín peppers to yours.

When I moved to Chicago, I started craving the tastes of my hometown. I called my mom one day and I asked her for her lentil soup recipe. My mom never tells you amounts. She only says “add some of this, some of that, a little bit of that”, and so on. So, every time I’d make this soup, I’d also just add some of this, some of that, and I didn’t have the amounts written down to be able to share them.

This is the note I made over 4 years ago when I was on the phone with my mom. The lines mean those ingredients go together. Ingredients are in the order to be added. No amounts, no cooking times.

What I like the most about this soup is that is full of protein and iron, and it’s versatile. You can add bacon as the first ingredients to fry, or ham after your add the broth if you’d like to add even more protein and a taste twist. But hey! I have finally come up with the amounts for you to try my soup!

Ingredients:

1 1/2c dry lentils
1/4 yellow or white medium onion
2 garlic cloves
1 or 2 tomatoes (about 1/2c)
1 serrano or jalapeño pepper

2tbsp cooking oil
4c chicken broth (or 4c of water and bouillon of your preference, it could be beef or vegetable)
Salt and pepper to taste

*About 2c of boiling water to soak the lentils

The first step is to add boiling water to the lentils. Let them soak while you’re preparing the rest of the ingredients. Finely dice the onion and the garlic. I like to use a garlic press. Finely chop the tomato. Seed the pepper and chop it. Leave the seeds if you’d like a spicy soup; skip the pepper if you don’t like spicy soups.

Once you have all the ingredients ready, grab a pot for your soup, and set it on high heat. Add the cooking oil to your pot; I used olive oil. Then, add the garlic and onion, and cook on medium heat until fragrant. Then add the tomato, and wait for it to look juicy. Add the serrano or jalapeño pepper.

Drain the lentils, and add them to your pot. If you’re using powdered bouillon, now it’s the time to add it. Cook for two minutes stirring occasionally. Add the chicken broth (or water if you’re using powdered bouillon), stir, and bring to a boil. Cover your pot and let it simmer for 15min. Add salt and pepper to taste.

Serve your soup, and add some queso fresco, chiltepín peppers or chili flakes. Don’t forget your warm corn tortilla burrito!

¡Buen provecho!

 Michelle | con limón, please.

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Cheyenne

30 minute instant pot copy cat Olive Garden chicken gnocchi soup

30 Minute Instant Pot Copy Cat Olive Garden Chicken Gnocchi Soup

Amy

Slow Cooker White Chicken Chili

Slow Cooker White Chicken Chili

Mai

Chicken Pot Pie Soup

https://www.mformai.com/post/recipe-chicken-pot-pie-soup

Krystalyn

Filipino Beef Stew — Sinigang na Baka

How to Make: Sinigang na Baka (Beef Sinigang)

Grace

Super easy Mexican Picadillo Recipe

How to make Picadillo : The Easy Way

Laila

Green bean casserole

https://thegoodwivesblog.com/green-bean-casserole/

Heather

Quick and Easy Chicken Fajita Soup Instant Pot Recipe – Perfect for the Busy Mom

Quick and Easy Chicken Fajita Soup Instant Pot Recipe – Perfect for the Busy Mom

El nacimiento de Antonio Rafael

Entre sesiones de boobie, cambio de nappies, y demás, siento que no tengo tiempo para escribir; a este periodo le llaman el cuarto trimestre. Si ya has pasado por aquí sabes a lo que me refiero, y si estás por pasar por estas primeras semanas con un recién nacido, déjame decirte que hay luz al final del túnel, todo mejora, y tu vida toma un sentido diferente y mejor. Si estás amamantando no te des por vencida, todo se hace más fácil. Pero bueno, déjame contarte sobre el nacimiento de Antonio Rafael.

39 semanas de embarazo. Lunes

Antonio no estaba con su cabeza para abajo. Ya mi ginecóloga me había recomendado realizar una versión cefálica externa (VCE), que es cuando mueven al bebé dentro del vientre. Ella me había dicho que podríamos haberlo intentado en la semana 36, que es cuando el bebé aún no está tan grande, y hay alta probabilidad de que la versión sea exitosa. Sin embargo, también había la posibilidad de que el bebé simplemente se regresara a la posición en la que estaba. No me quise arriesgar, todo lleva un riesgo. Así que tenía programada una cesárea exactamente a las 39 semanas de embarazo.

Todos los días antes de que llegáramos a las 39 semanas de gestación parecían eternos. Me daba miedo que se me rompiera la fuente y que comenzara labor de parto. De haber pasado, tendría que haber ido rápidamente al hospital porque podría haber perdido el líquido amniótico en un corto tiempo. Gracias a Dios no pasó. 

El día lunes 24 de agosto, justo a las 39 semanas de embarazo, me desperté temprano, me bañé y alisté para llegar al hospital a las 9am. Tenía programada cesárea a las 11am, pero como habíamos acordado, primero veríamos si era viable realizar la VCE. Fuimos mi esposo y yo con nuestra maleta al hospital, y con la silla del carro lista para nuestro bebé en la parte trasera del carro. Fue difícil decirle un hasta luego a Robbie. Es la primera vez que paso noches lejos de él. Se quedó en casa con su abuela de Michigan, Julie, quien vino a Chicago a apoyarnos.

Ya en el hospital primero me dejaron pasar, y después de un rato le dieron permiso a mi esposo para acompañarme. Después, me pasaron al que sería mi cuarto, y vino mi doctora para platicar sobre la VCE, y me comentaron que sería buena idea que me anestesiaran con epidural en caso de que la ECV no fuese exitosa; así estaría lista para ir al cuarto de operaciones y tener una cesárea. Cuando me pusieron la epidural cuando di a luz a Robbie no sentí dolor encima de los dolores de parto; esta vez estaba consciente de todo, y ¡oh, qué dolor!. Ya cuando estaba lista, vino mi doctora, junto con otra doctora más, y la enfermera para realizar el proceso de VCE.

Lista para el quirófano, aunque el proceso de la ECV fue en mi cuarto. También le habían dado a mi esposo el equipo de protección especial para que estuviese listo para cambiarse y acompañarnos.

Versión Cefálica Externa

Estaba nerviosa pero confiaba en mi doctora. Estábamos listos, escuchábamos el latido del corazón de mi bebé. Nos habían explicado que era normal que sus latidos se alentaran después de la versión, pero que había que esperar a que volviera a la normalidad en un tiempo adecuado, y de no lograrlo, me llevarían a quirófano. Comenzaron. Mi esposo tomaba mi mano, y cerré los ojos rezando para que pudieran lograrlo. Decidí abrirlos, no sentía nada debido a la anestesia. Vi a mi doctora con su cara roja, y haciendo mucha fuerza manipulando al bebé en mi vientre. No fue algo sencillo. Después de terminar, mi doctora volteó a verme y me dijo sonriendo: “Antonio is upside down, Michelle” (¡Antonio ya está boca abajo!), y de repente los latidos de Antonio estaban cada vez más lento. Ellas veían los monitores, yo tomaba fuerte la mano de mi esposo, orando. Sus latidos comenzaron a normalizarse, ¡y gracias a Dios el proceso fue un éxito! Después de celebrar un poco, mi doctora me dice que no pensó que fuéramos a lograrlo. ¿Puedes creerlo? Yo que me sentía tan confiada, y ella lo que dijo. Me sorprendí en verdad, pero le agradecí con el alma por haberlo logrado. La actitud sin duda forma gran parte de nuestros logros. Seguido de esto, rompieron mi saco amniótico, y me inducieron el parto. 

Espera y labor de parto

No recuerdo a qué horas terminaron la versión. Eran entre las 3 y 4 de la tarde. Estaba hambrienta y súper sedienta con más de 15 horas de ayuno, y al fin pude tomar agua y comer algo. No había más que esperar al progreso de mi labor de parto. Escuchamos música, podcasts, comimos snacks, mi comida del hospital, y de repente, el dolor de las contracciones apareció. El anestesiólogo estaba en el cuarto de operaciones y no podía salir para ajustar la dosis. Al inicio no era tan pesado porque tenía tiempo para recuperarme entre cada contracción, pero cuando estaban más cerca, y el poder del medicamento decaía, sentía que ya no podía más. Siempre he dicho que los dolores de parto se sienten como que te quieren partir por la mitad, ¡jaja! Después de tal vez un par de horas, o 3 días, el anestesiólogo regresó y ajustó el medicamento. Pude sentirme mejor poco a poco. Mi dilatación no parecía progresar, así que teníamos que relajarnos, seguir comiendo snacks, cenar, ver tv. Parecía eterno.

Al día siguiente. Martes.

Bueno, en las primeras horas del día siguiente, después de la media noche cerca de la 1am, fue mi doctora a revisarme, y dijo que ya estaba lista. También, me dio la noticia que había desarrollado preeclampsia; el tratamiento de ésta es dar a luz, así que ahí estábamos en el lugar correcto. Comenzaron a alistar todo, y exactamente a la 1:15am comencé a pujar… ¡con máscara! ¡Sí, con máscara! Así es dar a luz en tiempos de pandemia. Pujé por 3 días, o bueno, media hora, y Antonio llegó a este mundo a la 1:48am. Sentía que no iba a poder lograrlo. Le pedía a Dios que me ayudara. Tenía miedo, emoción, todo junto. Todo el temor se fue cuando mi pequeño lloró, y lo pusieron en mi pecho. Antonio Rafael Stephen nació el 25 de agosto de 2020 a las 39s1d, pesó 3.82kg (8lbs 7oz), y midió 49cm (19.3in).
Después del parto tienen que monitorear mi presión arterial muy seguido, así que tenía el monitor en mi brazo. Ese día martes dormimos un par de horas.

Un bebé a término

Mi experiencia con Robbie fue sumamente diferente. No sabía qué esperar con un bebé a término. Duermen mucho después de nacer. Luego de 24h toman y toman y toman teta. ¡Estábamos agotados, jaja! Gracias a Dios no tuvimos problemas con la succión. Pensamos que el irnos a casa sería un proceso rápido después de haber dado a luz. Sin embargo, debido a mi diagnóstico de preeclampsia, tenía que ser monitoreada por al menos 48h. 
El día miércoles tomaron muestra de bilirrubina a Antonio, y salió elevada. Dijeron que tomaron otra muestra en 24h, y por ende, no saldríamos del hospital ese día. Seguían monitoreando mi presión arterial, cada vez más espaciadamente. Realizaron otro estudio de sangre el día jueves temprano. Esta vez la bilirrubina estaba más elevada, y tendrían que pasar a mi bebé a UCIN para comenzar fototerapia.

UCIN

Sentí que mi mundo se derrumbaba. Ya quería estar en casa con Robbie, con su hermanito. Me partía el alma pensar en llegar a casa sin panza, y con los brazos vacíos. En mi mente tenía planeado que llegaríamos a casa con Antonio, y que grabaríamos la reacción de Robbie al conocerlo, intercambiarían regalos, y nuestra familia de cuatro estaría unida.
Se llevaron a mi bebé y en su lugar me trajeron una extractora de leche. Mi corazón y el cuarto vacío. Saqué leche, mi esposo la llevó ya que en UCIN sólo dejaban pasar a un padre a la vez (yay, COVID), y para que yo pudiera ir, tenía que ir acompañada de personal del hospital y en silla de ruedas. 
La bilirrubina baja con fototerapia, y cuando el bebé realiza evacuaciones. No querían esperar, y recomendaron suplementar con fórmula para ayudarle a su cuerpo a evacuar. Mi esposo me llamó para decirme lo que pasaba, y que a fin de cuentas sería mi decisión. Me sentí mal de pensar que mi leche no era suficiente para él, estaba triste, incompleta. Seguí extrayendo mi leche, Antonio la tomaba primero, y después le daban fórmula hasta que se llenara. Fui a verlo, platiqué también con los médicos y me explicaron el plan. Le darían la terapia por al menos 24h. A las 12h de haber comenzado revisaron su nivel de bilirrubina y había bajado, pero seguía la terapia y revisarian valores después de 6h más. Ese día me dieron de alta.
Fuimos a casa para llevar nuestras cosas y ver a Robbie. Robbie es muy comprensivo. Estaba emocionado, confundido, feliz de tenernos en casa. Le explicamos lo que pasaba y pareció comprender. No pude evitar llorar.

Viernes

Regresamos en la madrugada al hospital para llevar leche. Amamanté a Antonio, le dije buenas noches, y nos vinimos a casa. En la mañana, mi esposo llevó leche materna al hospital, y le dieron la buenísima noticia de que sus valores estaban en un mejor rango, y que podríamos tener a Antonio con nosotros ese día. Fuimos juntos por él, Robbie, y mi suegra también. Y como lo he dicho antes, con las manos llenas, y el corazón aún más, comenzamos nuestras vidas como una familia de cuatro.

Al día siguiente llevamos a Antonio a la clínica para su primera cita, en donde tomaron muestra de sangre para revisar la bilirrubina, y también revisaron su peso. Gracias a Dios había subido de peso, y su nivel de bilirrubina estaba en rangos normales. Volveríamos el día lunes para revisar su peso de nuevo, y después de ahí en una semana para evaluar su peso nuevamente. 
¡La leche de mamá sí es suficiente! En su estadía en UCIN fue donde recibió suplemento de fórmula, y gracias al cielo no la hemos necesitado más. Ya lo hemos llevado a su revision de un mes de edad, y va creciendo muy bien. ¡Valen la pena las desveladas, jaja!

La vida como mamá de dos niños es sumamente cansada, sumamente llena de amor y felicidad. Si eres mamá primeriza, o segundiza jaja, te daré estos consejos:

  • Fíjate muy bien de quien tomas consejos
  • No te preocupes por el desastre en tu casa
  • Come sano, mantente bien hidratada. Ten a la mano snacks fáciles de comer y nutritivos. A mí me gustan estas barritas, y también tener bananas porque son fáciles de comer.
  • Sigue tomando tus vitaminas prenatales
  • Si estás amamantando, no desistas. Recuerda que le estás dando a tu bebé uno de los mejores regalos que le puedes dar. Créeme, el camino se hace más fácil
  • Toma siestas cuando tu bebé tome siestas (heme aquí escribiendo cuando Antonio descansa)
  • Llora, desahógate. Platica con alguien que ya haya o esté pasando por esto.
  • Si tienes otros pequeños, recuerda que aún son niños, no te olvides de su edad. Aunque se ven tan grandes después de llegar a casa con un recién nacido
  • El intercambio de regalos fue una gran idea. Robbie le dio a Antonio una jirafita Sophie como la que él tenía cuando era bebé, y Antonio le regaló unos monitos de Batman y compañía (justo lo que él quería)
  • Documenta tu maternidad. Los días parecen largos, pero los meses se van volando

 Michelle | con limón, please

¿Qué llevo al hospital?

Si eres mamá primeriza, o te pasó como a mí que en tu primer embarazo no tuviste oportunidad de preparar tu bolsa para el hospital, te comparto aquí lo que he empacado.

Comencé a hacerla desde la semana 36, y ahora que tengo 38 semanas, he finalmente cerrado el zipper de la maleta. No llevo una bolsa linda y pequeña, llevo una maleta de mano negra. En una de mis publicaciones de actualización de mi panza en mi página de Facebook pregunté a las mamás por ideas, o por lo que ellas consideraron fue esencial o de mucha ayuda en el hospital. Tomé algunas de esas ideas, y llegué a esto.

Para el bebé:
– Varios mamelucos
– 2 gorritos
– 2 sabanitas

Artículos de baño
Cepillo para el cabello
– Shampoo y acondicionador en barra Shambar
– Shampoo en seco
– 2 cepillos de dientes nuevos
– Pasta de dientes e hilo dental
Desodorante Mineralized con aplicador
– Desmaquillante y ruedas de algodón

Ropa
– 2 batas para después del parto
– Un vestido para irme a casa
– 2 pares de calcetas
– Pantuflas
– 2 camisetas interiores para mi esposo
– 2 pares de calzones para mi esposo

Snacks
– Papas picantes
– Barras de chocolate
– Chicles o gomas de mascar
– Dulces de regaliz
– Snacks de galletitas

Extras
– Pizarrón de letras (con caja de letras)
– Adornos de madera para escribir nombre del bebé y datos de nacimiento
– Marcador de gis Chalkola
– Vaso reutilizable para mi agua
– Una sábana para mi esposo

También, llevaremos en una mochila aparte los cargadores de teléfono, la cámara para tomar fotos, una luz de aro, y una bocina Bluetooth pequeña. Asimismo, espero que no se me olvide llevarme la bolsa de maquillaje.

Cuando estuve en el hospital con Robbie, las calcetas que ven ahí de colores me acompañaron, así sin zapatos caminaba del cuarto a UCIN. Le enseñé a mi mamá en una ocasión las cosas que tenia listas en la maleta, y a los días me pregunto si no llevaría toallas sanitarias. Por lo menos en el hospital donde di a luz a Robbie, y nacerá este pequeño, te regalan una bolsa con todo lo necesario para el cuidado pos-parto. Luego les comparto lo que trae.

Espero que mi lista de artículos te parezca útil. Dime qué piensas, o si agregarías algo más.

 Michelle | con limón, please.

We’re part of the Green Explorers Club!

We were invited to be a part of the Green Explorers Club, and we had to say yes! They provide parents and caregivers with these cool project boxes that help us teach tools of sustainability through hands on activities. They have a wide variety of boxes, including their new Solar Oven box! Their core values are education, participation, awareness, and responsibility.

Green Explorers Club is owned by two Chicago moms! They wanted to help parents and caregivers prepare kids to care for our planet. They think children should grow up exploring and learning about nature and protecting Earth. Their professional background is politics, and they teamed up to create this club!

Robbie, my son, was so excited when the mail arrived, and his green box came out. We got the Compost in a Bottle project box. Each of their boxes comes with the materials you’ll need, detailed instructions, bonus gifts, and even a book!

This particular project box has instructions on what to do before you can start the project itself. We went over the materials, and read the book TWICE! The book included for this project is called Compost Stew, by Mary McKenna Siddals.
So, we were done with the box, and got our hands on gathering nature bits for the compost! We went out on a scavenger hunt for dry leaves and grass, and other nature bits that we thought they’d be good for the compost.I really appreciate how the projects actually take more than one day.
We also started saving some waste from our kitchen. Robbie loved talking about making compost stew! (caldo de composta, in Spanish).

Hands on Composting!

We gathered again everything we need to start putting together the compost. Instructions included in these kits are super detailed, and they don’t leave anything out. Here’s a collection of photos of the day we put the compost together!

Now, every day, Robbie reminds me about shaking the bottle! We got a card with care instructions pinned on our door.

I love how their projects don’t end in a day, and how involved children get with them. Green Explorer project boxes are perfect to keep children entertained, to give away as a gift, and also, to teach our children the importance of taking care of our planet. Green Explorers Club Projects were built to help families who want to take a step back from the digital world for a few hours, and explore what it means to be sustainable. Their projects will create a growing curiosity of the environment as our children grow into future engineers, artists, doctors, farmers, clothing designers, presidents, astronauts, or whatever they want to be! The basic tools of sustainability are SO important, and every human being needs to incorporate them into their initiatives!

Check them out! Use code MICHELLE to get 10% OFF your box purchase. All of their options are pretty neat! They’re great for those doing virtual or at home learning this fall!

 Michelle | con limón, please.

Pastel de Limón para el Alma

Este pastel de limón, tan clásico y tan fácil de hacer, me trae tantos recuerdos cuando crecía en la Ciudad del Sol, Hermosillo. En Hermosillo, Sonora, los veranos son largos, con días eternos y calurosos, que lo único que haces es esperar a que baje el sol para salir.

A veces en los días de verano, mi mamá nos consentía a mí y a mis hermanos con este postre tan fresco y perfecto para el calor de mi tierra. Ahora, en los veranos en Chicago, y en alguna otra fecha especial, preparo este pastel de limón para el alma. A mi esposo le encanta, y a veces es lo que pide para su cumpleaños. Creo que es así como llegué a su corazón, con este pastel de limón lo terminé de conquistar cuando estábamos saliendo.

A este postre también se le conoce como Carlota de Limón, o Pastel de Galleta; yo simplemente lo llamo pastel de limón. Así como tiene distintos nombres, también existen diferentes maneras de prepararlo. Mi cuñada, América, es muy buena para hacer este postre, así que en parte gracias a ella, perfeccioné mi receta.

Espero que se animen y lo preparen, y sobretodo, que les guste. Es facilísimo, y si tienes pequeños en casa, ellos te pueden ayudar. Si prefieres ver el video en mi canal de YouTube, da click AQUÍ.

Ingredientes:

  • 5-6 jugo de limones
  • 8oz queso crema (1 barra)
  • 1 1/2t leche evaporada (1 lata)
  • 1t leche condensada (1 lata)
  • 2 paquetes galletas Marías
  • 1/2t leche entera

Comencemos con el procedimiento. El queso crema debe de estar suavizado antes de licuar los ingredientes. Puedes dejarlo unas horas fuera del refrigerador, o puedes usar tu microondas. Usé galletas Marías marca Gamesa, pero tú puedes usar la marca que encuentres o prefieras. Además, las leches y el queso pueden ser bajos en grasa, y el pastel sigue siendo igual de delicioso.

Agrega el queso crema, la leche condensada, la leche evaporada, y el jugo de los limones en una licuadora, y licúa por un minuto. Pruébala, y si deseas, agrega más limón. La consistencia de la mezcla deberá estar un poco espesa. Si tu mezcla está aún muy líquida, agrega más jugo de limón.

Una vez que tengas la consistencia adecuada, puedes seguir con el siguiente paso. Toma el tazón o molde donde preparas tu pastel, y en un pequeño tazón, agrega un poco de leche entera, que es donde vas a remojar las galletas por unos segundos. Te aconsejo que no te saltes este paso, ya que así el pastel quedará mas húmedo.
Puedes ir agregando dos o tres galletas a la leche, y después de remojarlas, haz una capa de galletas en el molde.

Cuando tengas una capa de galletas lista, ahora con una cuchara, agregas una capa de la mezcla de crema. Sigues haciendo el mismo paso hasta llegar a lo alto de tu tazón, terminando con una capa de crema. Me gusta dejar esta última capa de crema un poco más gruesa.

Siempre me queda un poco de mezcla, así que tomo un pequeño ramekin, o tazoncito, y hago unos pasteles pequeños que son perfectos para un snack, o para probarlo antes de cortar el pastel grande. Esto es completamente opcional, y además dependerá del tamaño del molde que estés usando.

Cuando hayas terminado, ponlo en el refrigerador al menos un par de horas antes de decorarlo o cortarlo. Siempre lo hago en la noche, así que pasa toda la noche en el refrigerador antes de que lo comamos.

La decoración del pastel es opcional. Puedes agregar ralladura de limón, migajas de galletas, o fruta en almíbar. Los duraznos y la piña en almíbar complementan muy bien al limón. En esta ocasión, opté por licuar unas de las galletas que me sobraron, y espolvorear mi pastel. Es super fácil.

Hazme saber si lo preparas, o cómo es que normalmente lo preparas. Comenta aquí si conoces alguna variación, o con cual fruta lo has combinado.

¡Buen provecho!

 Michelle | con limón, please.

Mi Viaje en mi Segundo Embarazo. ¡Ya Estoy en el Tercer Trimestre!

¡No puedo creer que ya estoy en el tercer trimestre de mi segundo embarazo! Siento que a veces el tiempo se va volando, pero al mismo tiempo que aún falta mucho para llegar a término.

He estado enfocando mis energías de escritura para escribir para el blog de Project Alive & Kicking. Fui invitada para escribir mis vivencias mes por mes, lo cual me ha hecho muy feliz de poder compartir mis experiencias.

Sin duda, cada embarazo es diferente, y las experiencias, aunque a veces parecidas, no son las mismas. Al día de hoy tengo 29 semanas de embarazo, y ya faltan 8 semanas más para llegar a término, y 11 para llegar a mi fecha estimada de parto. ¡Increíble!

Asimismo, todos en el mundo estamos experimentado la pandemia del Coronavirus de distintas formas. En mi caso, mi familia y yo hemos sido cuidadosos con el distanciamiento social, y con el quedarnos en casa. El estar embarazada en tiempos de pandemia nos pone aun más en riesgo, ya que tenemos defensas bajas por el simple hecho de encontrarnos en la dulce espera.

Primer Trimestre

Al inicio de mi embarazo presenté sangrado debido a que tenia un hematoma subcoriónico, el cual, gracias al cielo, se disolvió. Todo siguió bien después, aunque desde marzo ha sido difícil acudir a las citas sin compañía de mi esposo ni de mi hijo, Robbie. Asimismo, durante este primer trimestre acudimos a una cita con una especialista de medicina materno-fetal. Cuando estaba embarazada de Robbie desarrollé una condición llamada Colestasis Intrahepética del Embarazo (ICP, por sus siglas en inglés), la cual ocurre por un desorden del hígado, e inmediatamente convierte tu embarazo a uno de alto riesgo. Otra razón para visitar a esta especialista es porque Robbie nació prematuro de 33 semanas de gestación, y hablaríamos sobre el tratamiento adecuado durante este embarazo, que es el uso de progesterona, principalmente.

Segundo Trimestre

Creo que debido a la pandemia, a las citas por videollamada, y al tratamiento de progesterona que comencé desde la semana 16, entre otras cosas, el segundo trimestre se me hizo algo eterno. Desde la semana 16 de gestación comencé tratamiento de progesterona para ayudar a evitar a que este embarazo sea prematuro. Robbie nació de 33 semanas sin razón aparente, y es por lo mismo que incluso desde el día siguiente de que él nació, mi anterior ginecóloga me hizo saber que para el siguiente embarazo debería de usar este tratamiento. Me ponen inyecciones semanales en la clínica en mis brazos, alternándolos cada semana. Tengo que acudir sola a estas citas, gracias a la pandemia.

Un vistazo a mi experiencia durante una Pandemia.

Tercer Trimestre

¡Qué bendición es llegar a las 28 semanas de embarazo! Y ahora ya casi tengo 30. Me siento fuerte y confiada de que todo seguirá bien en el resto de mi embarazo. No he subido mucho de peso, y mi ginecóloga me ha felicitado. Dice que las mujeres batallan más para subir el peso adecuado en embarazos subsecuentes. Además que es en este trimestre cuando los bebés crecen al doble o casi triple de lo que han pesado hasta ahora, hasta llegar a término. Siento que ahora este bebé me va a comenzar a cansar aún un poco más, ¡jaja! Pero bueno, creo que es la combinación del embarazo, de hacerme cargo de Robbie, y de la casa.

28 semanas de embarazo

Por ahora no queda más que esperar, confiar en que todo seguirá bien, seguir alimentándome sanamente (sin contar algunos antojos), y mantenerme muy bien hidratada. Gracias al cielo ICP no ha vuelto, aunque esporádicamente si he presentado síntomas. Espero que así siga, así como espero también que este bodoque se aguante en la panza unas 7 semanas mas mínimo.