¿Qué llevo al hospital?

Si eres mamá primeriza, o te pasó como a mí que en tu primer embarazo no tuviste oportunidad de preparar tu bolsa para el hospital, te comparto aquí lo que he empacado.

Comencé a hacerla desde la semana 36, y ahora que tengo 38 semanas, he finalmente cerrado el zipper de la maleta. No llevo una bolsa linda y pequeña, llevo una maleta de mano negra. En una de mis publicaciones de actualización de mi panza en mi página de Facebook pregunté a las mamás por ideas, o por lo que ellas consideraron fue esencial o de mucha ayuda en el hospital. Tomé algunas de esas ideas, y llegué a esto.

Para el bebé:
– Varios mamelucos
– 2 gorritos
– 2 sabanitas

Artículos de baño
Cepillo para el cabello
– Shampoo y acondicionador en barra Shambar
– Shampoo en seco
– 2 cepillos de dientes nuevos
– Pasta de dientes e hilo dental
Desodorante Mineralized con aplicador
– Desmaquillante y ruedas de algodón

Ropa
– 2 batas para después del parto
– Un vestido para irme a casa
– 2 pares de calcetas
– Pantuflas
– 2 camisetas interiores para mi esposo
– 2 pares de calzones para mi esposo

Snacks
– Papas picantes
– Barras de chocolate
– Chicles o gomas de mascar
– Dulces de regaliz
– Snacks de galletitas

Extras
– Pizarrón de letras (con caja de letras)
– Adornos de madera para escribir nombre del bebé y datos de nacimiento
– Marcador de gis Chalkola
– Vaso reutilizable para mi agua
– Una sábana para mi esposo

También, llevaremos en una mochila aparte los cargadores de teléfono, la cámara para tomar fotos, una luz de aro, y una bocina Bluetooth pequeña. Asimismo, espero que no se me olvide llevarme la bolsa de maquillaje.

Cuando estuve en el hospital con Robbie, las calcetas que ven ahí de colores me acompañaron, así sin zapatos caminaba del cuarto a UCIN. Le enseñé a mi mamá en una ocasión las cosas que tenia listas en la maleta, y a los días me pregunto si no llevaría toallas sanitarias. Por lo menos en el hospital donde di a luz a Robbie, y nacerá este pequeño, te regalan una bolsa con todo lo necesario para el cuidado pos-parto. Luego les comparto lo que trae.

Espero que mi lista de artículos te parezca útil. Dime qué piensas, o si agregarías algo más.

 Michelle | con limón, please.

Pastel de Limón para el Alma

Este pastel de limón, tan clásico y tan fácil de hacer, me trae tantos recuerdos cuando crecía en la Ciudad del Sol, Hermosillo. En Hermosillo, Sonora, los veranos son largos, con días eternos y calurosos, que lo único que haces es esperar a que baje el sol para salir.

A veces en los días de verano, mi mamá nos consentía a mí y a mis hermanos con este postre tan fresco y perfecto para el calor de mi tierra. Ahora, en los veranos en Chicago, y en alguna otra fecha especial, preparo este pastel de limón para el alma. A mi esposo le encanta, y a veces es lo que pide para su cumpleaños. Creo que es así como llegué a su corazón, con este pastel de limón lo terminé de conquistar cuando estábamos saliendo.

A este postre también se le conoce como Carlota de Limón, o Pastel de Galleta; yo simplemente lo llamo pastel de limón. Así como tiene distintos nombres, también existen diferentes maneras de prepararlo. Mi cuñada, América, es muy buena para hacer este postre, así que en parte gracias a ella, perfeccioné mi receta.

Espero que se animen y lo preparen, y sobretodo, que les guste. Es facilísimo, y si tienes pequeños en casa, ellos te pueden ayudar. Si prefieres ver el video en mi canal de YouTube, da click AQUÍ.

Ingredientes:

  • 5-6 jugo de limones
  • 8oz queso crema (1 barra)
  • 1 1/2t leche evaporada (1 lata)
  • 1t leche condensada (1 lata)
  • 2 paquetes galletas Marías
  • 1/2t leche entera

Comencemos con el procedimiento. El queso crema debe de estar suavizado antes de licuar los ingredientes. Puedes dejarlo unas horas fuera del refrigerador, o puedes usar tu microondas. Usé galletas Marías marca Gamesa, pero tú puedes usar la marca que encuentres o prefieras. Además, las leches y el queso pueden ser bajos en grasa, y el pastel sigue siendo igual de delicioso.

Agrega el queso crema, la leche condensada, la leche evaporada, y el jugo de los limones en una licuadora, y licúa por un minuto. Pruébala, y si deseas, agrega más limón. La consistencia de la mezcla deberá estar un poco espesa. Si tu mezcla está aún muy líquida, agrega más jugo de limón.

Una vez que tengas la consistencia adecuada, puedes seguir con el siguiente paso. Toma el tazón o molde donde preparas tu pastel, y en un pequeño tazón, agrega un poco de leche entera, que es donde vas a remojar las galletas por unos segundos. Te aconsejo que no te saltes este paso, ya que así el pastel quedará mas húmedo.
Puedes ir agregando dos o tres galletas a la leche, y después de remojarlas, haz una capa de galletas en el molde.

Cuando tengas una capa de galletas lista, ahora con una cuchara, agregas una capa de la mezcla de crema. Sigues haciendo el mismo paso hasta llegar a lo alto de tu tazón, terminando con una capa de crema. Me gusta dejar esta última capa de crema un poco más gruesa.

Siempre me queda un poco de mezcla, así que tomo un pequeño ramekin, o tazoncito, y hago unos pasteles pequeños que son perfectos para un snack, o para probarlo antes de cortar el pastel grande. Esto es completamente opcional, y además dependerá del tamaño del molde que estés usando.

Cuando hayas terminado, ponlo en el refrigerador al menos un par de horas antes de decorarlo o cortarlo. Siempre lo hago en la noche, así que pasa toda la noche en el refrigerador antes de que lo comamos.

La decoración del pastel es opcional. Puedes agregar ralladura de limón, migajas de galletas, o fruta en almíbar. Los duraznos y la piña en almíbar complementan muy bien al limón. En esta ocasión, opté por licuar unas de las galletas que me sobraron, y espolvorear mi pastel. Es super fácil.

Hazme saber si lo preparas, o cómo es que normalmente lo preparas. Comenta aquí si conoces alguna variación, o con cual fruta lo has combinado.

¡Buen provecho!

 Michelle | con limón, please.

Mi Viaje en mi Segundo Embarazo. ¡Ya Estoy en el Tercer Trimestre!

¡No puedo creer que ya estoy en el tercer trimestre de mi segundo embarazo! Siento que a veces el tiempo se va volando, pero al mismo tiempo que aún falta mucho para llegar a término.

He estado enfocando mis energías de escritura para escribir para el blog de Project Alive & Kicking. Fui invitada para escribir mis vivencias mes por mes, lo cual me ha hecho muy feliz de poder compartir mis experiencias.

Sin duda, cada embarazo es diferente, y las experiencias, aunque a veces parecidas, no son las mismas. Al día de hoy tengo 29 semanas de embarazo, y ya faltan 8 semanas más para llegar a término, y 11 para llegar a mi fecha estimada de parto. ¡Increíble!

Asimismo, todos en el mundo estamos experimentado la pandemia del Coronavirus de distintas formas. En mi caso, mi familia y yo hemos sido cuidadosos con el distanciamiento social, y con el quedarnos en casa. El estar embarazada en tiempos de pandemia nos pone aun más en riesgo, ya que tenemos defensas bajas por el simple hecho de encontrarnos en la dulce espera.

Primer Trimestre

Al inicio de mi embarazo presenté sangrado debido a que tenia un hematoma subcoriónico, el cual, gracias al cielo, se disolvió. Todo siguió bien después, aunque desde marzo ha sido difícil acudir a las citas sin compañía de mi esposo ni de mi hijo, Robbie. Asimismo, durante este primer trimestre acudimos a una cita con una especialista de medicina materno-fetal. Cuando estaba embarazada de Robbie desarrollé una condición llamada Colestasis Intrahepética del Embarazo (ICP, por sus siglas en inglés), la cual ocurre por un desorden del hígado, e inmediatamente convierte tu embarazo a uno de alto riesgo. Otra razón para visitar a esta especialista es porque Robbie nació prematuro de 33 semanas de gestación, y hablaríamos sobre el tratamiento adecuado durante este embarazo, que es el uso de progesterona, principalmente.

Segundo Trimestre

Creo que debido a la pandemia, a las citas por videollamada, y al tratamiento de progesterona que comencé desde la semana 16, entre otras cosas, el segundo trimestre se me hizo algo eterno. Desde la semana 16 de gestación comencé tratamiento de progesterona para ayudar a evitar a que este embarazo sea prematuro. Robbie nació de 33 semanas sin razón aparente, y es por lo mismo que incluso desde el día siguiente de que él nació, mi anterior ginecóloga me hizo saber que para el siguiente embarazo debería de usar este tratamiento. Me ponen inyecciones semanales en la clínica en mis brazos, alternándolos cada semana. Tengo que acudir sola a estas citas, gracias a la pandemia.

Un vistazo a mi experiencia durante una Pandemia.

Tercer Trimestre

¡Qué bendición es llegar a las 28 semanas de embarazo! Y ahora ya casi tengo 30. Me siento fuerte y confiada de que todo seguirá bien en el resto de mi embarazo. No he subido mucho de peso, y mi ginecóloga me ha felicitado. Dice que las mujeres batallan más para subir el peso adecuado en embarazos subsecuentes. Además que es en este trimestre cuando los bebés crecen al doble o casi triple de lo que han pesado hasta ahora, hasta llegar a término. Siento que ahora este bebé me va a comenzar a cansar aún un poco más, ¡jaja! Pero bueno, creo que es la combinación del embarazo, de hacerme cargo de Robbie, y de la casa.

28 semanas de embarazo

Por ahora no queda más que esperar, confiar en que todo seguirá bien, seguir alimentándome sanamente (sin contar algunos antojos), y mantenerme muy bien hidratada. Gracias al cielo ICP no ha vuelto, aunque esporádicamente si he presentado síntomas. Espero que así siga, así como espero también que este bodoque se aguante en la panza unas 7 semanas mas mínimo.